Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué es la farmacovigilancia?
La Farmacovigilancia se define como la ciencia y actividades relacionadas con la detección, evaluación, comprensión y prevención de los efectos adversos o cualquier otro problema relacionado con los medicamentos y es esencial siempre que un medicamento se encuentre en el mercado. Puede contribuir a una mayor seguridad de los medicamentos anotando los posibles efectos secundarios (también denominados reacciones adversas a los medicamentos) de los fármacos e informando sobre ellos a su proveedor de atención de salud.
¿Qué son efectos secundarios?
Loa efectos secundarios, o reacciones adversas a los fármacos, se producen cuando un tratamiento va más allá del efecto deseado y causa un problema. Puede ser leve, grave y en algunos casos causar la muerte. Los expertos afirman que los efectos secundarios varían en cada paciente y dependen en gran medida de la salud general, del estado de su enfermedad, edad, peso y sexo.
¿No se comprueban los efectos secundarios durante el desarrollo de los medicamentos?
Muchos medicamentos presentan efectos secundarios inesperados que pueden variar de un individuo a otro. Muchas de estas reacciones adversas se detectan durante el desarrollo del fármaco pero dado que en esta fase solo se investiga a un número limitado de pacientes, es poco probable que se detecten reacciones adversas raras. Por lo tanto, a medida que el medicamento está disponible en el mercado y más gente lo consume, es posible que surjan efectos desconocidos previamente. Los medicamentos de baja calidad y falsificados también puede causar efectos secundarios graves.
¿Por qué es importante para mí?
Los efectos secundarios son una causa común para que los pacientes dejen de seguir las instrucciones del médico. Es posible que dejen la medicación, lo que podría causarles otros problemas. Informar de las reacciones adversas ofrece la oportunidad de identificar e investigar más en efectos secundarios desconocidos o poco descritos y además fomenta el dialogo entre los pacientes y los profesionales de la salud. Esto es de vital importancia para ayudar a garantizar el uso de los medicamentos. Además, los medicamentos de baja calidad y falsificados pueden causar efectos secundarios graves. Informar a su médico acerca de los efectos secundarios hará que el uso de medicamentos sea más seguro para todo el mundo. La información que proporcione contribuye a mejorar la calidad de los medicamentos y a proteger la salud.
¿Qué tengo que hacer?
La próxima vez que tome su medicamento, preste atención a los posibles efectos secundarios. Si sospecha que ha experimentado una reacción adversa al medicamento, anótelo y hable con su médico acerca de los síntomas. Es muy importante que hablen acerca de qué medidas llevar a cabo.
¿Dónde debo ir?
Si sospecha que está experimentando efectos secundarios, póngase en contacto con su proveedor de atención de salud. Su médico tiene la responsabilidad de informar de las reacciones adversas al centro de Farmacovigilancia nacional de su país como parte del Programa Internacional de Farmacovigilancia de la OMS. En muchos países se anima a los pacientes y consumidores a informar directamente acerca de las reacciones adversas a los fármacos. Ud. puede realizar el reporte en la página del CIM.
¿Qué sucederá después?
El centro nacional de Farmacovigilancia evalúa el informe para identificar riesgos potenciales. Junto a la autoridad pertinente, pueden tomar medidas para minimizar este riesgo si se estima adecuado. Los países que participan en el Programa Internacional de Farmacovigilancia de la OMS envían sus notificaciones a VigiBase®, la base de datos global de la OMS de notificaciones de posibles reacciones adversas que mantiene Uppsala Monitoring Centre (UMC) desde 1978. Todos los informes son anónimos; los pacientes, los profesionales de la salud o las instituciones implicadas no pueden ser identificados en VigiBase. El UMC analiza de forma regular los datos cargados para identificar, caracterizar y comprender mejor los riesgos potenciales de medicamentos. Después, comparte los hallazgos con los centros nacionales, la OMS y el público en general a través de varios canales. Cuanto más sepamos acerca de posibles reacciones adversas a los fármacos y más información compartamos, más podemos contribuir a un mejor tratamiento de los efectos secundarios y a un mayor bienestar para todos.